viernes, 11 de diciembre de 2020

ROMANTICISMO

Romanticismo

El romanticismo es una corriente artística que desarrollan muchos artistas en la Europa de la modernidad. Con este nombre se buscó designar un arte donde la imaginación y la sensibilidad predominan sobre cualquier otra facultad de la mente.

El arte romántico se presenta como un fenómeno extraordinariamente nuevo, inspirado por la voluntad de romper completamente tanto con el clasicismo como con el Rococó. Socialmente había nacido un hombre nuevo de las alteraciones políticas y de las violentas corrientes de ideas que señalaron el final del siglo XVIII. Este hombre nuevo aspira a formas plásticas tan liberadas de las formas antiguas como podían serlo, por su parte, las estructuras de la sociedad. Pero ese apetito de novedad se volvió, por hostilidad contra el pasado reciente, hacia el pasado lejano. Volver a la Edad Media, instaurar una nueva Edad Media, era consumar la ruptura total con el Rococó. Por toda Europa se extiende el Romanticismo como un reguero de pólvora. Los pueblos europeos hallan en él un modo de expresión para todas las fuerzas confusas e impacientes que habían estado reprimidas durante la Edad Media. A medida que las liberan, sacan a la Edad Media del despreciado olvido en que estaba enterrada. Con ello se afirmaba su individualidad al mismo tiempo que su espíritu nacional. Al cosmopolitismo artificial del “Siglo de las luces” se hacia suceder un sentimiento nacional vigoroso, auténtico, nutrido en las fuentes mas íntimas de la raza. La nostalgia de lo que se había perdido, de la fresca y pura espiritualidad de la Edad Media, de su fantasía copiosa y alegre, del sentimiento subordinándose a la razón, condujo a una idealización de esos siglos que el Clasicismo llamó oscuros y que para los románticos se iluminan con las luces más vivas y más cálidas. Con "El genio del cristianismo" de Chateaubriand se estimula la imaginación y s empuja al ardor de la piedad medieval, tan rica de matices, de sentimientos y de pensamientos, al lado del escepticismo y del pragmatismo del siglo XVIII. En Francia y sobre todo en Alemania, florece una renovación católica de especial esplendor.

Al mismo tiempo se vuelve hacia los textos poéticos de la Edad Media: "La chanson de Roland” en Francia, “El anillo de los nibelungos” en Alemania y "El Ossian en Inglaterra”, proporcionan temas a los artistas y un nuevo concepto del mundo, moral y espiritual. Si se vuelve a la Edad Media, no es por el gusto de desarraigarse como ocurre con el orientalismo, sino al contrario, como retorno a la fuente esencial del pensamiento y del arte europeos. La vuelta a la Edad Media, a su religiosidad y a la unidad cristiana que representa la Europa de antes de la Reforma protestante, entraña la conversión al catolicismo de gran número de artistas protestantes sobre todo en Alemania.


Arquitectura 


En arquitectura los artistas se enamoran del Gótico. Estudian con entusiasmo  las técnicas constructivas medievales y descubren soluciones imprevistas y muy perfectas que les mueven a admirar más a los constructores góticos. El Romanticismo no se cree obligado a planear una nueva arquitectura. Le basta con imitar el arte Gótico. La Iglesia de Santa Clotilde, El Ayuntamiento de París o la Biblioteca Nacional de París, son obras góticas casi literalmente copiadas. En Alemania, el Romanticismo no engendró un retroceso hacia lo medieval, sino que se proyectó hacia un pasado muy remoto: la Grecia Clásica. Pero no se trata de Neoclasicismo sino de Romanticismo por cuanto los neoclásicos se inspiraban en las proporciones y fachadas clásicas, pero hacían con ellas lo que deseaban. En cambio los románticos copian casi literalmente todas las producciones. En Inglaterra seguía perviviendo el gusto gótico. En pleno siglo XVIII se construyeron algunas obras de este estilo. Los ingleses reciben el Rococó como una prolongación florida y fantástica del Gótico flamígero. El Gótico inglés de esta época no sigue para nada las consignas del estilo medieval. Aprovecha, eso si, algunos elementos y los conjuga de forma fantástica y caprichosa, dando lugar a obras inverosímiles como el Parlamento de Londres de Charles Barry y Pugin.


Escultura 

En cuanto a escultura los románticos se niegan a aceptar el valor de esta rama. Gautier dice: "De todas las artes, la que se presta menos a la expresión de la idea romántica es seguramente la escultura”. Todo escultor es forzosamente clásico. El Romanticismo pretende luchar con el estilo Neoclásico anterior. Este estilo estaba inspirado en las formas clásicas grecorromanas. Pero cuando quiere hacer escultura, el romántico no defiende con la misma intensidad la escultura gótica como la arquitectura porque no la entiende, porque le resulta torpe y rudimentaria, comparada con las grandes obras antiguas. El romántico no se atreve a proclamar la unidad artística del Gótico- arquitectura y escultura-. A la hora de elegir un tipo escultórico apropiado, vuelve la vista al pasado, como hizo en arquitectura y encuentra la plenitud clásica como producto insuperable de este campo. Sin embargo, se ve obligado a rechazar esta herencia porque la habían aceptado los clásicos. De esta forma la escultura pasa a ser el arte que menos se presta a la expresión de la idea romántica. El escultor francés intenta sumergirse en la historia e ilustrar con imágenes el pasado nacional. El nacionalismo llega al arte en estos primeros años del siglo XIX. Aparece con ellos una nueva escultura caracterizada por el dinamismo de las masas, en contraste con las formas estáticas neoclásicas y el patetismo de los gestos y actitudes siempre evitado por los neoclásicos. 

El gran escultor romántico es Auguste Preault (1809-l879), dotado de una formidable fuerza de expresión lírica que raya en el expresionismo. Pero más conocido que Preault es Francois Rude (1784-1855). Rude prefiere inspirarse en temas más próximos a su época, pero recurre como buen romántico a todos los retrocesos históricos que cree necesarios. Su obra más famosa es el bajo relieve del Arco de la Estrella y titulado "La partida de voluntarios”, aunque popularmente conocido como La Marsellesa, porque se identificó con el himno y el espíritu nacional francés. Otro de los grandes escultores es Carpeaux. Discípulo de Rudé, Carpeaux se centra más en la apariencia real de sus figuras, con un mayor detallismo en rostros y cuerpos, actuando así de puente hacia el Realismo. Su obra más famosa es La Danza, un alto relieve que recuerda a la Marsellesa de su maestro.


 



 
Pintura

La pintura es el terreno plástico más apropiado para expresar la sensibilidad romántica. Ello no es extraño porque hemos afirmado que el romanticismo es un arte subjetivista e íntimo que renuncia a las cosas exteriores y concentra su atención en el interior del ser humano. Por eso es el campo plástico preferido por el artista romántico. Un campo ficticio, liberado de toda sumisión a la realidad, un terreno que permite realizar toda suerte de fantasías y conjeturas cromáticas.
Entre 1820 y 1840 se entabla una dura lucha en Francia entre los pintores neoclásicos y los románticos. Pintores románticos como Delacroix pretendían subvertir el orden de valores establecido. Se emprende una auténtica batalla contra los románticos por considerarlos artistas totalmente desvariados. Pero ya en 1819 empieza a notarse el primer destello romántico. En el Salón de París de ese año, en medio de las cuidadas y exquisitas obras neoclásicas que se dan cita en tal exposición, Gericault presenta La balsa de la Medusa, donde resplandece, tanto en el fondo como en la forma, un nuevo estilo emocionado y trémulo que recurre al color como principal elemento pictórico. Se advierte un furor nuevo, una especie de hoguera espiritual que trata de abatir y derribar el equilibrio anterior. 

Eugene Delacroix (1798-1863) es el patriarca del romanticismo. Su arte se formó en contacto con la pintura flamenca, italiana e inglesa del Louvre. Extrae sus temas de las leyendas antiguas o de la literatura romántica. Comienza a presentar obras románticas desde 1823 como La libertad guiando al pueblo, de 1830, obra que se convertirá en el símbolo de las revoluciones del siglo XIX. En 1832 hace un viaje al norte de África y descubre la sugestión exótica del alma musulmana. Desde entonces siente decidida atracción por los temas musulmanes y descubre una potencia cromática insuperable. En estos cuadros su tensión romántica llega a extremos de paroxismo y su éxito social empieza a ser extraordinario. 

Romanticismo video




1 comentario:

  1. Sin duda información de sumo valor, en especial considero importante y atractiva la parte de la escultura en el romanticismo, representando una rama significativa en la lucha contra el neoclasicismo. El video adjunto aporta información interesante pero no lo veo del todo funcional o atractivo.

    Quedo atento.

    ResponderBorrar

GOYA

  Goya  Las pinturas de Goya en la Edad Moderna representan la oscuridad y el miedo que se vivía en la época. La curaduría realizada pretend...